Movida pentecostal
por Justo Llecllish M.
¡Algo grande está pasando entre la juventud pentecostal! Acabo de estar en su reciente Convención Nacional EE.CC (IEPP) celebrada en Villa Rica, y vi lo que siempre anhelé ver entre ellos: más de 400 jóvenes, provenientes de varias partes del país, saltando, danzando, haciendo ronditas y trencitos y otro sin fin de cosas mencionables.
El primer día del evento (21 de Enero), el mismísimo alcalde pidió recibir y saludar a la multitud de jóvenes. Entre palabras y saludos de uno y otro, me dieron el privilegio de orar por él y su ciudad. Al tiempo de especiales musicales, un grupo de huayno alternativo, llamado "El aceite de la unción" de Huaraz, interpretó tan apoteósicamente sus alabanzas, que era imposible dejar de zapatear. No faltó un joven atrevido que sacó al alcalde de su asiento y lo mezcló en la fila y ritmo de los danzarines voluntarios al pie de la plataforma. Al final se repartió café a todo el mundo, ya que Villa Rica es "la tierra del café más fino del mundo".
Los dos días siguientes fueron de full prédicas y enseñanzas. Tuve el privilegio de compartir púlpito con Antonio Argumedo, Omar Ortiz (un nuevo amigo) y Katherine Urbano. La primera noche, luego de abundante huayo y zapateo (¡en lugar de Marcos Witt, Danilo Montero y Hillsong!), hablé sobre "Se buscan pastores"; y las 2 siguientes mañanas hablé sobre "Mi linda family" y "Enamoramiento", respectivamente. [+fotos]
El último día, domingo, todos se fueron a un imprescindible tour. Todos, excepto Toño, Omar y yo; es que ya estábamos de regreso a Lima.
¡Algo grande está pasando entre la juventud pentecostal! Acabo de estar en su reciente Convención Nacional EE.CC (IEPP) celebrada en Villa Rica, y vi lo que siempre anhelé ver entre ellos: más de 400 jóvenes, provenientes de varias partes del país, saltando, danzando, haciendo ronditas y trencitos y otro sin fin de cosas mencionables. El primer día del evento (21 de Enero), el mismísimo alcalde pidió recibir y saludar a la multitud de jóvenes. Entre palabras y saludos de uno y otro, me dieron el privilegio de orar por él y su ciudad. Al tiempo de especiales musicales, un grupo de huayno alternativo, llamado "El aceite de la unción" de Huaraz, interpretó tan apoteósicamente sus alabanzas, que era imposible dejar de zapatear. No faltó un joven atrevido que sacó al alcalde de su asiento y lo mezcló en la fila y ritmo de los danzarines voluntarios al pie de la plataforma. Al final se repartió café a todo el mundo, ya que Villa Rica es "la tierra del café más fino del mundo".
Los dos días siguientes fueron de full prédicas y enseñanzas. Tuve el privilegio de compartir púlpito con Antonio Argumedo, Omar Ortiz (un nuevo amigo) y Katherine Urbano. La primera noche, luego de abundante huayo y zapateo (¡en lugar de Marcos Witt, Danilo Montero y Hillsong!), hablé sobre "Se buscan pastores"; y las 2 siguientes mañanas hablé sobre "Mi linda family" y "Enamoramiento", respectivamente. [+fotos]
El último día, domingo, todos se fueron a un imprescindible tour. Todos, excepto Toño, Omar y yo; es que ya estábamos de regreso a Lima.
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