¿Todos somos llamados a un mismo propósito o hay excepciones?
Hay un llamamiento general y un llamamiento específico. Nuestro llamamiento general es adorar al Señor, hacer discípulos, servir a otros, etc. Nuestro llamamiento específico tiene que ver con formas particulares que Dios nos da para cumplir su llamamiento general. Por ejemplo: con jóvenes, con drogadictos, con prostitutas, etc., o también con políticos, empresarios, textileros, zapateros, etc.







