
Cada año, cientos de jóvenes se encierran por varias semanas para dedicarse a una sola cosa: Ser acribillados por la Palabra de Dios. Esto es una descripción no exagerada de las Escuelas de Pastoral Juvenil, y la de este año ocurrió al comienzo de Enero.
Este tipo de evento ya es una institución entre la juventud de las Asambleas de Dios del Perú. Los años de fruto permanente me impela a catalogarlo así.
Este año participé con 2 charlas: Internet en la iglesia o Iglesia en Internet, y El arte de escribir. ¡Esa fue mi contribución! ¡Todo un privilegio el mío!







